cirque du soleil regresa con ovo
Desde hace más de una década el Cirque du Soleil hace una visita obligada a la Ciudad de México con sus espectáculos en gira. Ya han venido con Alegría, Saltimbanco, Quidam y Dralion, este último con dos exitosas temporadas en nuestra metrópoli. Ahora es el turno de OVO, que tiene la distinción de ser el primer espectáculo dirigido por una mujer, Deborah Walker, quien además funge como directora y coreógrafa del mismo.
OVO tiene como protagonistas a un mundo de insectos. El montaje es una profunda inmersión al interior de un colorido ecosistema lleno de vida, donde los bichos trabajan, comen, reptan, cantan, juegan, pelean y buscan el amor en un interminable flujo de energía y movimiento. El hogar de los insectos es un universo de biodiversidad y belleza, lleno de una ruidosa acción y momentos de calmada emoción.
En ese cosmos un misterioso huevo rompe la parsimonia. Sus habitantes se preguntan con intensa curiosidad acerca de este extraño objeto que representa el enigma y los ciclos de sus vidas. OVO significa huevo en portugués. Este eterno símbolo de vida y nacimiento de numerosos insectos representa el hilo conductor del espectáculo. Gráficamente, OVO también esconde un insecto en su nombre, ya que las dos “os” representan los ojos mientras que la letra “V” forma la nariz.
El espectáculo presenta varios actos de atrevida y desafiante acrobacia, incluyendo un emocionante número de trapecio. Seis trapecistas vuelan a casi 14 metros de altura, haciendo de este acto uno de los más grandes en su tipo. Este es el acto más difícil de ejecutar considerando la distancia entre los trapecios. El final es un emocionante mosaico en el que 20 artistas corren, brincan y saltan sobre una pared vertical de ocho metros de altura.
Diez saltamontes son los insectos clave del espectáculo. A veces tienen unas patas removibles que se separan de sus cuerpos, lo que da la impresión de que hay una invasión de insectos. También tienen sus momentos climáticos un grupo de mosquitos, hormigas, libélulas, mariposas, una luciérnaga, escarabajos voladores y una acrobática araña que desafía las leyes de la gravedad.

Como en casi todas las producciones de Cirque du Soleil, la música es tocada en vivo y a diferencia de las comedias musicales, requiere adaptarse a lo que sucede en el escenario y no al revés. Para lograrlo, el director de la banda, los músicos y el equipo de ingenieros de sonido están en constante comunicación por equipos intercomunicadores para matizar y acompañar el trabajo de los artistas en el escenario.
El diseño del escenario imita e interpreta a la naturaleza. Algunas veces es un bosque, otras es una cueva o incluso una casa. Prácticamente no hay líneas rectas. Fiel a la inspiración orgánica del show, la única pared es curva y también lo es el escenario. Sólo hay una excepción, la telaraña. En la vida real son hechas con líneas rectas, de modo que es un caso donde el arte imita a la vida con un gesto de asentimiento a la geometría
Por si fuera poco, vestuario y maquillaje logran y realzan el aspecto de cada personaje con músculos tridimensionales. El resultado es una especie de origami orgánico. Por si fuera poco, OVO está colmado de contrastes. Es un mundo oculto y secreto que es revelado con toda su ternura y su intensidad, al mismo tiempo resulta quieto y bullicioso, pacífico y caótico.
OVO sólo estará unas semanas en la Ciudad de México, se estrenó en Montreal en abril de 2009. Es la vigésima quinta producción del Cirque du Soleil en 25 años. Su elenco incluye 54 artistas de 16 diferentes países. Las localidades están disponibles en el Sistema Ticketmaster. El estreno es el 1 de noviembre en la Gran Carpa Santa Fe, en Avenida Vasco de Quiroga s/n, en Santa Fe. No se pierda la oportunidad de unirse a la enorme celebración de vida que es asistir a un montaje del Cirque du Soleil. Corta temporada.


¡Haz un Twitt!
Facebook
Digg
Guarda en Delicious
Stumble
RSS





quiero ir quieroir!!!!!!!!!!!!!