Me gusta el juego de Dios.
Me gusta el juego de dios, este juego de niño inocente que juega con las manos alborotadas con la creación de una mezcla a la que le llamo vida, me gusta el juego de dios, ese juego de ciego que no ve nada, que lo ve todo, que es el omnipotente observador de nuestros pensamientos y vida, me gusta el juego de dios, ese juego sin culpables, ese juego en el que el es inocente, ese juego donde se disculpa por matar a alguien o desaparecer el mundo entero, me gusta, me gusta su ingenio, este libro de palabras lleno de poemas intrigantes sobre lo que esta bien y esta mal, pero creo que este libro es de otro shakeespeare pues el bien y el mal están tan alejados de este niño y de su gran juego de vida y muerte, me gusta el juego que juega con nosotros cuando lloramos y no hay respuestas, cuando caminamos cansados mirando al cielo creyendo que en lo alto esta lo supremo, ciegos de nosotros mismos, ingenuos de nuestra grandeza interna, cuando en lo alto solo están las aves, las nubes y las tormentas, pero las verdaderas lluvias, las verdaderas ventizcas están dentro de nuestros pechos, dibujandose detrás de nuestros ojos, enmarañandose en nuestros estómagos calderas de emociones, ahí es donde esta la verdadera alquimia y no en un bulto con forma de estatua ciega sin retina y sin pupila, dentro del lodo de nuestras miradas ahí esta la respuesta, me gusta dios y su juego de carcelero ingrato que pone a unos cuantos detrás de la linea y a otros mas los ahoga en el mar de la tristeza mediocre, estoy de acuerdo con dios y su juego de villano, es un artista que cada día nos pinta los mas profundos amaneceres, unos pardos, otros crespos, otros brillantes como el alma misma, estoy de acuerdo con dios y sus palillos chinos que son las leyes del mundo que escribimos con aerosol en las paredes de nuestra cuadra, leyes del si y del no, del aveces y del nunca lo hagas, de el mereces y te arrepentirás, amenazas y amenazas para controlar el lodazal de nuestro pensamiento, el agua sucia de nuestras venas, el insaciable palpitar de nuestro sexo, me fascina dios por su larga barba falsa, por su personaje hecho humano, por nuestra imagen y semejanza, me fascina dios por su inteligencia en bruto por sus manos de tijera que cortan y mutilan nuestros días que callan a profetas ciegos que no saben el día en que no podrán amarrarse las agujetas, me gusta dios cuando nos despierta con un cielo chispeante, con los ladridos de un perro, con la marea de un mundo intoxicado, me gusta dios cuando nos duerme en altos montes, en verdes llanos, en largos horizontes de piedras arrinconadas en muelles y en mares que el construye en sus ratos de oscio, me gusta dios y su color favorito con el que pinto en bruto nuestros cuerpos de rojo para que cuando estemos muertos parezca una obra de arte de cualquier dante o cualquier dali, solo no me gusta dios cuando habla atravez de profetas, de curas, de letras que huelen a mirra y a copal barato, no me gusta dios cuando dice que es una paloma, un gorrión, un pájaro, porque dice que esta en todos lados si en realidad esta en nuestros pasados, en nuestros futuros y al mismo tiempo hace tanta falta por doquier, no me gusta dios cuando esta ocupado comiéndose al mundo, bebiendose nuestras lágrimas, afilando sus dientes para pelearse con el diablo, no me gusta dios cuando dice que es debil, cuando lo perdona todo cuando parece un mago callejero que desaparece tus pecados, pero tambien me gustó, me fascinó conocer a dios un niño mal educado, sin fe, sin pecado, sin culpa, sin vergüenza, sin dios ni madre, desalmado, sin amor, sin amantes, sin cielo, ni presente ni pasado, un niño sin padres, un huerfano jugando a ser adulto con el mundo en sus manos.
Daniel Shain.
Twitter: @mrdanielshain
www.danielshain.com
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